La obra está inspirada en la opera del genial Wagner “El holandés errante” que nos habla del barco que no pudo volver a puerto, condenado a vagar para siempre por los océanos del mundo. La leyenda dice que un capitán de Holanda hizo un pacto con el diablo para poder surcar siempre los mares sin importar los retos naturales que pusiera Dios en su travesía. Dios se entera de esto y en castigo lo condena a navegar eternamente sin rumbo y sin tocar tierra, por lo que recibe el nombre de “Holandés Errante”. El velero es siempre oteado en la distancia, a veces resplandeciendo con una luz fantasmal.

Si otro barco lo saluda, su tripulación tratará de hacer llegar sus mensajes a tierra, mediante los espíritus de personas muertas siglos atrás.
Esta obra se estrenó en 2013 para el Carnaval de Madrid a partir de una versión de la obra Tabarka.

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