CORAZÓN DE HIERRO, PIEL DE COBRE
Resalta en el horizonte el indestructible Viriato. La brutalidad de su ser enraíza con su dureza, fuerza y energía. Se convierte en un obstáculo infranqueable, una barrera imparable.
Una máquina de aspecto tauromaligno, revestido con piel metálica cobriza. Su corazón ruge al descubierto, mostrando su motor y expulsando por su nariz toda la furia contenida.
Siempre en busca de nuevos espacios donde marcar su territorio.



